El director técnico Scaloni demostró su acertada lectura de partido a través de cambios estratégicos que resultaron decisivos para el avance de Argentina hacia la final.
La incorporación de jugadores como Simeone y De Paul, así como la sustitución de Paredes por Enzo Fernández, fueron movimientos clave que revitalizaron al equipo y cambiaron el curso del encuentro.
A pesar de la polémica inicial de algunos cambios, la efectividad de las decisiones de Scaloni reafirmó su capacidad para potenciar al equipo y asegurar resultados favorables.