El primo de Lionel Scaloni reflexiona sobre la trayectoria del director técnico, destacando su humildad y el amor que transmite. Señala la conexión especial entre Scaloni y Lionel Messi desde el Mundial 2006, cuando coincidieron en el banco de suplentes. Esta relación, junto con la admiración de jugadores jóvenes por Messi y la presencia de Aimar en el cuerpo técnico, sugiere un hilo conductor en la historia del fútbol argentino.
Se resalta la sorpresa que generó Scaloni al asumir la dirección técnica de la selección, dado que no era una figura tan reconocida como jugador. Sin embargo, su perseverancia y lucha como futbolista, sumado a su paso por Europa, sentaron las bases para su éxito actual. La humildad y el respeto mutuo son pilares fundamentales en su relación con el equipo.