Se critica duramente al programa español "El Chiringuito" y a sus panelistas por sus provocaciones y soberbia hacia la Selección Argentina, especialmente tras la clasificación de España a la final del Mundial.
Los panelistas del programa son tildados de "bocones" y "odiadores seriales" por sus comentarios despectivos hacia el equipo argentino, minimizando sus logros y exagerando los de España. Se menciona específicamente a Eduardo Aguirre como uno de los más críticos.
La actitud del programa genera indignación y bronca, y se expresa el deseo de que Argentina gane la final para silenciar estas provocaciones y demostrar superioridad futbolística, recordando la única estrella de España en comparación con las tres de Argentina.