Se reporta una escalada en la tensión militar entre Irán y Estados Unidos, con ataques iraníes a una planta eléctrica y desalinizadora en Kuwait como respuesta a los bombardeos estadounidenses.
El clírico Akhvari formalizó la postura iraní de venganza contra todos los involucrados en los ataques, incluyendo hospitales y bases militares, a pesar del colapso del alto el fuego y el temor internacional a una guerra a gran escala.