Se resaltó la identidad y el "potrero argentino" en el juego de la selección, caracterizado por la garra, la personalidad y el rigor físico.
Se mencionó que esta característica, presente en jugadores como Paredes y De Paul, es distintiva del futbolista argentino y uruguayo, y a menudo menos común en el fútbol europeo, como señaló Gallardo.
Se enfatizó el gen competitivo de los argentinos, que siempre buscan ir por más y no se conforman, un rasgo que Scaloni ha sabido potenciar en el equipo.