Se enfatiza la profunda conexión entre el fútbol y la causa Malvinas en Argentina. Se describe cómo, históricamente, el fútbol ha sido un vehículo para mantener viva la memoria de los héroes de Malvinas, especialmente en momentos donde la temática era menos visibilizada por otros ámbitos.
Se resalta la presencia constante de banderas de Malvinas en todos los estadios del país, en todas las divisiones, y cómo cada 2 de abril el fútbol argentino conmemora a los combatientes. Se subraya que el fútbol "es malvinero" y que esta consigna se mantiene firme, incluso cuando los héroes de Malvinas estaban "escondidos".
Se anticipa la inminente dimensión de los cánticos sobre Malvinas en el próximo partido, y se advierte a los panelistas sobre la intensidad de esta expresión popular. Se menciona la anécdota de un panelista que se paseó frente a un pub de ingleses y mexicanos luciendo una remera de Diego Maradona, generando reacciones.