Estados Unidos continúa su campaña de bombardeos contra objetivos militares en Irán, llevando seis noches consecutivas de ataques. Según el Comando Central estadounidense, la operación, ordenada por el presidente Donald Trump, incluyó aviones de combate, drones y buques de guerra, y alcanzó decenas de blancos militares, incluyendo sistemas de defensa aérea e instalaciones logísticas.
Esta ofensiva forma parte de la escalada de tensiones entre ambos países, en medio de la crisis por el estrecho de Hormuz y el bloqueo naval impuesto sobre puertos iraníes. A pesar de que se menciona un acuerdo previo, se reporta su incumplimiento y la persistencia de hostilidades.