Estados Unidos interceptó un buque en el Estrecho de Ormuz en medio de las crecientes tensiones con Irán, una ruta clave para el transporte mundial de petróleo. Paralelamente, Trump acusó a China de injerencia en procesos electorales, lo que Pekín rechazó calificando las denuncias de infundadas.
China solicitó una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU ante los ataques de EE.UU. sobre Irán, mientras que Trump afirmó que Pekín estuvo involucrado en una masiva filtración de datos electorales. La relación entre ambos países se tensa tras estas acusaciones.