El gobierno de Estados Unidos aplicará un arancel del 25% a varios productos brasileños, lo que provocará una pérdida de 11 mil millones de dólares para Brasil. Lula respondió que aplicará la ley de reciprocidad con aranceles a productos estadounidenses.
La Federación de Industrias de San Pablo considera esta medida como una política basada en el ego del presidente estadounidense y pide a Lula que busque una negociación. Se argumenta que el conflicto tiene implicaciones económicas fundamentales para las exportaciones brasileñas.
Existe la sospecha de que la medida busca perjudicar a Lula en las próximas elecciones, favoreciendo a Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.