Estados Unidos anunció la imposición de un arancel del 25% a la mayoría de las importaciones brasileñas, en un duro mensaje del secretario de Estado Marco Rubio.
Se argumenta que el gobierno de Lula no ha negociado de buena fe y que sus políticas económicas son perjudiciales. Se menciona que Lula ha priorizado su ego sobre el bienestar del pueblo brasileño, en un contexto de elecciones próximas en Brasil y el apoyo de EE.UU. a Bolsonaro.