Se critica la postura de ciertos sectores del kirchnerismo cultural, tildados de "lenguas envenenadas", que habrían criticado a Messi si Argentina perdía la final.
Se afirma que Messi cerró la boca a estos críticos con su desempeño y que, tras la victoria, se retractan de sus comentarios negativos.
Se menciona la supuesta militancia previa de estos sectores contra Cristina Kirchner, contrastando con su actual apoyo.