Rodolfo Aguiar, líder de ATE, exige al gobierno nacional que dicte un asueto administrativo para el día del partido de Argentina, argumentando "trascendencia cultural" y la necesidad de garantizar servicios básicos y guardias mínimas.
La solicitud de Aguiar, recurrente en pedidos similares, es criticada por algunos panelistas como una táctica del kirchnerismo/peronismo. Paralelamente, Ramiro Marra, desde el exterior, pide suspender las clases y decretar feriado nacional, enfatizando la importancia de la concentración para el encuentro.
La controversia se centra en la solicitud de medidas de fuerza laboral y asueto en torno a un evento deportivo, generando debate sobre la pertinencia y el impacto de estas demandas en la jornada laboral y educativa.