Se relata una peculiar coincidencia numérica ocurrida durante el partido contra Inglaterra.
Los goles fueron anotados por los jugadores número 22 y 24. La suma de estos números (2+2+2+4) da como resultado 10, coincidiendo con el número de años transcurridos desde un evento deportivo anterior (posiblemente una final anterior).
Esta coincidencia es presentada como un posible presagio o señal.