El tránsito por el Estrecho de Hormuz ha caído a su nivel más bajo en tres semanas, con solo ocho barcos confirmados en un día, siete de los cuales utilizaron la ruta iraní. Esto evidencia una creciente concentración de movimientos en corredores de alto riesgo y la reevaluación de la seguridad por parte de los operadores.
La situación genera incertidumbre en el mercado petrolero, con expectativas de que los precios del crudo, como el WTI que ya sube más del 3%, se incrementen aún más debido a los ataques a infraestructuras energéticas y la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.