En Estados Unidos, la presencia argentina se hace sentir en los bares que transmiten los partidos del Mundial. Los locales gastronómicos se preparan para recibir a los hinchas con una atmósfera festiva.
Los argentinos, descritos como ruidosos y disfrutones, se congregan en las barras para seguir los encuentros, creando postales únicas en ciudades como Kansas y Nueva York, que viven un fervor especial ante la proximidad de la final del torneo.