El alojamiento en Nueva York para la final del Mundial se presenta como una opción extremadamente costosa, con precios mínimos de 350-400 dólares por noche en zonas básicas como Manhattan. Ante esta situación, muchos optan por alojarse en Boston, donde los costos son considerablemente menores.
Desde Boston, se puede acceder a Nueva York en tren o colectivo, con un viaje de aproximadamente cuatro horas. Esta alternativa permite ahorrar dinero en alojamiento y, en algunos casos, también en vuelos, haciendo más factible la asistencia al evento deportivo más caro de la historia.