La crisis en el gobierno iraní se profundiza con el ala dura de la Guardia Revolucionaria tomando el poder y descartando el memorándum de entendimiento firmado con Estados Unidos, que incluía puntos sobre el desarrollo nuclear y el estrecho de Hormuz.
Esta situación tiene consecuencias en la frontera con Israel, ya que el memorándum también abordaba el cese de hostilidades en Líbano, donde Irán tiene vínculos con el grupo Hezbollah.