Los incendios forestales en Canadá continúan afectando la calidad del aire en Nueva York y Nueva Jersey, generando una densa nube de humo que pone en riesgo la salud. El estadio MetLife, donde se jugará la final, es un recinto abierto y el humo ya se encuentra en su interior.
Se advierte que caminar por las calles de Nueva York equivale a fumar 10 cigarrillos. Se recomienda a la población no salir, usar barbijo y mantener las ventanas cerradas. La situación es grave y podría afectar los vuelos y las actividades al aire libre.
Se espera que el cambio de viento al sur mañana alivie temporalmente la situación, pero el domingo el viento del norte podría traer nuevamente el humo. Existe preocupación por la salud de los jugadores y el desarrollo del partido.