Camila, junto a su madre, decidió viajar a Nueva York para la final del Mundial de forma repentina. El viaje fue una sorpresa organizada por sus padres. A pesar de la espontaneidad, lograron conseguir entradas, lo que convierte esta experiencia en un verdadero sueño cumplido para Camila.
El viaje de último momento implicó una logística compleja, pero la emoción de poder asistir al partido decisivo superó cualquier inconveniente. La madre de Camila expresó lo merecido que es este regalo para su hija.