El Estrecho de Ormuz se mantiene como foco del conflicto entre Irán y Estados Unidos, afectando el tránsito de petroleros y generando preocupación por el impacto económico mundial. El vicepresidente de EE.UU., Jadé Vance, se refirió a la alianza histórica con Israel y a los ataques conjuntos pasados hacia Irán.
Irán advierte sobre el cierre del Mar Rojo y el bloqueo de puertos, mientras que Estados Unidos asegura que el Estrecho de Ormuz permanece abierto para barcos no iraníes. La Armada estadounidense garantiza la seguridad del tránsito en la zona.
La situación se agrava por la presencia de minas marinas y la estrategia de Estados Unidos de desestabilizar los sistemas defensivos iraníes. El conflicto tiene implicaciones económicas globales, con datos que muestran una caída significativa en el tránsito de petróleo crudo.