Se destacó la capacidad de la Selección Argentina para rendir bajo presión, una cualidad que parece caracterizar al equipo. Se mencionó la frase del técnico alemán sobre que "la selección argentina funciona mejor bajo presión", comparando esta situación con la forma en que el equipo remonta partidos adversos.
Se elogió la actitud de los jugadores, quienes salieron a la cancha "a matar o morir", especialmente en el segundo tiempo, demostrando una gran determinación y mejorando significativamente su juego.