Luciana Albusto narra un episodio que la impactó profundamente: la explosión de una pulsera que le había regalado Diego. Interpretó este hecho, junto a los mensajes de odio recibidos, como una señal de malas energías o un intento de "hechizo" en su contra.
Este suceso, sumado a las amenazas recibidas, la llevó a reflexionar sobre la maldad y la negatividad que algunas personas pueden desear. Albusto enfatiza que, si bien puede soportar ataques directos, este tipo de "mala vibra" le afectó especialmente desde su rol de madre.