La mañana en Primera Junta, Buenos Aires, se presenta inusualmente cálida para julio, con gente yendo a trabajar con una sonrisa y energía renovada tras los festejos del Mundial.
A pesar de ser invierno, la temperatura ronda los 16-17 grados, invitando a dejar de lado los abrigos gruesos. La gente, con gorras y banderas de la selección, muestra su alegría y orgullo.
El ambiente es festivo y solidario, con saludos y comentarios positivos. La gente se muestra optimista y con ganas de afrontar el día, contagiada por el espíritu mundialista.