Se generó polémica respecto a los precios en Atlanta durante el Mundial. Se comentó que, además de los precios normales, se aplicaba un recargo del 20% a los turistas, incluidos los argentinos, bajo el concepto de propina obligatoria.
Se explicó que, si bien en Estados Unidos la propina es habitual y esperada (generalmente entre 18-20%), en Atlanta se habría excedido este porcentaje, llegando incluso al 25-30% en algunos casos. Esto se debe a que los salarios de los mozos dependen en gran medida de las propinas, pero se considera un abuso que se agregue un porcentaje fijo y elevado a la cuenta.