La euforia por la clasificación de Argentina a la final del Mundial trascendió fronteras, con argentinos celebrando en diversas partes del mundo. En Gales, se vivió una fiesta similar a la de Buenos Aires, demostrando la pasión que despierta el equipo nacional.
En Málaga y Madrid, España, la comunidad argentina se hizo presente para festejar el triunfo sobre Inglaterra. La alegría se extendió hasta Londres, donde a pesar de la dificultad, los argentinos radicados allí también celebraron la hazaña.
Incluso en lugares tan lejanos como Bangladesh y Australia, la comunidad argentina se unió para celebrar. La bandera argentina ondeó en cielos de diferentes países, mostrando el alcance global del fervor por el seleccionado nacional.