Los festejos por la clasificación de Argentina a la final del Mundial se extendieron por los cinco continentes, demostrando la pasión que genera la selección argentina a nivel global.
Desde las calles de Gales y España, donde los pubs explotaron al ritmo de cánticos argentinos, hasta Londres y Nueva York, donde se esperan grandes congregaciones en Central Park, la euforia es palpable. La celebración también llegó a Bangladesh, Australia, Haití, Nápoles y Suiza, evidenciando la universalidad del fenómeno.