La ONU advierte que la crisis humanitaria en Gaza se agrava, con 1.4 millones de personas necesitando apoyo habitacional. Familias desplazadas viven en condiciones precarias en escuelas de la ONU, enfrentando severas restricciones.
A pesar de la distribución de artículos esenciales, la falta de financiamiento pone en peligro la capacidad de respuesta. La situación se tornará más precaria con la proximidad del invierno, ante la escasez de reservas para afrontar bajas temperaturas.