Las Naciones Unidas advierten sobre necesidades humanitarias extremas en Gaza, con 1.400.000 personas requiriendo apoyo habitacional a largo plazo y 850.000 dependiendo de refugios de emergencia. Una misión liderada por Susana Kalec en un colegio de la ONU en Deir al-Bala evidenció las severas restricciones de acceso a servicios básicos.
A pesar de la distribución de artículos esenciales, la capacidad de respuesta de la ONU está en peligro por falta de financiamiento. La situación se tornará más precaria con la proximidad del invierno, ya que las reservas actuales son insuficientes para afrontar las bajas temperaturas. La falta de recursos compromete la asistencia a las familias desplazadas.