Se analiza la respuesta del presidente Milei sobre la bandera de las Malvinas, calificando el sentimiento de los argentinos como "perfectamente válido" y "lícito". Se considera que la expresión de los jugadores es legítima.
Sin embargo, se advierte que esto no debe inducir a interpretaciones erróneas, ya que un partido de fútbol es solo eso. Se señala que las Malvinas son argentinas y se buscará recuperarlas por la vía diplomática.