Se critica a periodistas y figuras públicas por confundir la figura de Javier Milei y su postura sobre las Malvinas, asociándolo erróneamente con Margaret Thatcher.
Se denuncia una campaña de desinformación que busca "embarrar la cancha", vinculando a Milei con declaraciones que no reflejan su posición real sobre la soberanía argentina en las Malvinas. Se menciona que veteranos de guerra han salido a aclarar la postura de Milei.
Se enfatiza la importancia de informar con precisión y no desinformar, especialmente en temas sensibles como las Malvinas, y se acusa a algunos medios de tener una agenda política oculta.