Se continúa explorando las "mañas" de las personas, con testimonios sobre hábitos particulares.
Uno de los entrevistados menciona que le molestan mucho las puertas abiertas y que siempre debe tener queso cremoso en casa. Otro relata que mira el techo al dormir, lo que le hace parecer acostado en un ataúd.
Se enfatiza la importancia de revisar que todo esté cerrado y las luces apagadas antes de dormir, y se menciona la peculiaridad de poner el volumen de la televisión en múltiplos de 5.