La mentalidad del jugador argentino fue un factor clave en la victoria contra Inglaterra, especialmente por su negativa a rendirse incluso en momentos adversos. Los comentarios previos de los ingleses, tildando a Messi de "viejo que no puede jugar" y subestimando al equipo, sirvieron como motivación adicional para los jugadores argentinos.
Se destacó la contundencia de Argentina en los minutos finales de los partidos, con 12 goles anotados después del minuto 76. Esta estadística subraya la capacidad del equipo para dar vuelta resultados y su fortaleza mental, demostrando que "nunca hay que darse por vencido". La actitud del equipo argentino fue un factor decisivo que sorprendió a sus rivales.