Irán mantiene el control del Estrecho de Ormuz a pesar de los ataques estadounidenses, que buscan evitarlo. La situación se agrava ante la posibilidad de que Irán, a través de sus aliados Huthis, cierre dicho estrecho, por donde pasa el 12% del comercio mundial.
El presidente Trump evalúa profundizar la guerra, pero Irán advierte sobre las consecuencias de atacar su infraestructura energética. Se teme un impacto económico global si el estrecho se cierra, obligando a los barcos a rodear África.