Los incendios forestales en Canadá han generado una densa humareda que ha afectado la calidad del aire en Nueva Jersey, donde se jugará la final del mundo. A pesar de la preocupación, autoridades de FIFA confirmaron que el partido no peligra.
Se mencionó que la calidad del aire en ciudades como Detroit, Minneapolis y Milwaukee ha sido crítica. Se espera que para el día del partido la situación climática mejore, aunque no hay certeza absoluta sobre el comportamiento del viento y el humo.