El humo de los incendios forestales en Canadá ha afectado gravemente la calidad del aire en Nueva York, alcanzando niveles "irrespirables". El alcalde ha recomendado a las personas con asma permanecer en sus hogares y evitar actividades al aire libre.
La situación es crítica, con el cielo visiblemente afectado y un olor a quemado perceptible. Se estima que el humo podría persistir durante varios días, impactando eventos como la final del mundial. Las autoridades recomiendan el uso de mascarillas y filtros de aire.