La calidad del aire en Nueva York se ha deteriorado drásticamente debido al humo proveniente de 3.000 focos de incendio en el sur de Canadá. El índice de calidad del aire ha superado los 150 puntos y se proyecta que alcance los 200, superando los niveles normales (menos de 100).
Existe preocupación por la salud de los deportistas y espectadores, y se están repartiendo barbijos en la ciudad. Si bien hay optimismo sobre posibles lluvias y vientos fuertes que ayuden a disipar la nube tóxica para el sábado, la situación actual pone en peligro la realización de la final.
Se menciona que la Selección Argentina aún no ha podido despegar de Atlanta debido a una tormenta eléctrica, lo que podría estar relacionado con las condiciones climáticas adversas en Nueva York. El entrenamiento del equipo se realizaría en el predio de New York Red Bull.