Tras la victoria de Argentina en el Mundial, miles de hinchas se congregaron en las inmediaciones del estadio en Atlanta y en el Obelisco de Buenos Aires para celebrar la clasificación a la final.
Los periodistas Claudio y Alejo describieron la euforia de los simpatizantes, comparando la marea de gente con festejos anteriores en el Obelisco.
Ambos coincidieron en que el equipo argentino mostró su mejor nivel futbolístico en el torneo, destacando la personalidad, el coraje y el fútbol desplegado contra un rival de calidad. Se resaltó la capacidad del equipo para remontar partidos y jugar "con el alma y el corazón".
Se mencionó que este equipo podría ser considerado el mejor de la historia del fútbol argentino por su garra y estilo de juego, capaz de generar una gran pasión en la gente.