Georgina relató la emocionante celebración vivida tras la victoria de la Selección Argentina. Describió cómo los gritos de euforia se extendieron hasta el balcón y la avenida, donde bailó "todas las cumbias del mundo" en una "explosión de alegría" que le impidió dormir.
La emoción fue tal que, a pesar del cansancio, se levantó temprano para trabajar en el noticiero, manifestando que "no podemos bajar la manija" hasta la final del domingo.