La Selección Argentina ha llegado a una nueva final del mundo, desatando una marea de festejos en Atlanta y el Obelisco. Los hinchas argentinos celebran un triunfo que consideran histórico, destacando la personalidad, el fútbol y el coraje del equipo dirigido por Scaloni.
Los comentaristas coinciden en que este fue el mejor partido de Argentina en el Mundial, jugado con "alma y corazón". Se resalta la capacidad del equipo para remontar y jugar con inteligencia, superando a un rival difícil como Inglaterra.
La emoción embarga a los hinchas y periodistas por la gesta del equipo, que además de fútbol, muestra "bravura" y "vergüenza deportiva". Se destaca la conexión del equipo con la gente, generando una pasión que une al país desde Ushuaia hasta la Quiaca.