Sergio, desde Atlanta, describe los festejos de los hinchas argentinos tras el triunfo en la semifinal de la Copa del Mundo. Compara el estadio con un corazón latiendo al mismo compás y las voces como un solo incendio.
Expresa la emoción de estar a un paso de la final en Nueva Jersey, culminando un camino de "locura" y sueños convertidos en eternidad. Celebra la mística del equipo que nunca deja de creer.