Se discute la alta demanda y los precios de las entradas para la final del Mundial entre Argentina y España, con valores de reventa que alcanzan los 10 mil dólares.
Se especula sobre la posibilidad de que algunos poseedores de entradas, como un hipotético aficionado japonés, decidan no asistir al partido, lo que podría generar oportunidades para otros. Se considera el partido Argentina-España como el mejor posible dadas las actuaciones de ambos equipos en el torneo.