La reventa de entradas para el partido entre Argentina e Inglaterra en Atlanta está alcanzando precios exorbitantes, superando los 2.000 dólares. Muchos argentinos que viajaron al Mundial se encuentran sin entrada y buscan desesperadamente conseguir alguna, incluso en el mercado oficial de la FIFA, donde los precios se disparan.
Esta situación se asemeja a lo ocurrido en partidos anteriores de la selección argentina, donde las entradas llegaron a costar entre 700 y 800 dólares. La alta demanda y la escasez de tickets han generado un mercado de reventa especulativo que dificulta el acceso para muchos fanáticos.