Gastón, un argentino en España, describe la ausencia de fervor mundialista en las calles españolas en comparación con Argentina. Explica que los signos patrios están ligados al franquismo, lo que genera reticencia a su exhibición.
Señala que el clima de mundial en España recién aparece en etapas avanzadas, como cuartos de final o semifinal, a diferencia de Argentina donde cada partido se vive con la intensidad de una final.