Las relaciones entre Brasil y Estados Unidos atraviesan un momento tenso debido a la imposición de aranceles del 25% por parte de EE.UU. a ciertos productos brasileños. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, acusó al gobierno brasileño de no negociar de buena fe.
El comunicado de la oficina del representante comercial de EE.UU. indica que la medida se basa en una investigación de un año que concluyó que las políticas brasileñas sobre comercio digital, aranceles, propiedad intelectual, suministro de etanol y deforestación afectan al comercio estadounidense. Estas medidas entrarán en vigor el 22 de julio.
El presidente brasileño, Lula da Silva, rechazó las medidas, calificándolas de unilaterales e ilegales, y afirmó que Brasil no reconoce la legitimidad de las investigaciones que no cuentan con el respaldo de las normas comerciales multilaterales.