Se generó un debate sobre el costo de las entradas para el Mundial en Estados Unidos, comparándolo con el de Catar 2022. Los asistentes coincidieron en que la presente edición es significativamente más cara.
La percepción general es que el mundial actual se ha convertido en un evento para millonarios, con precios exorbitantes tanto para las entradas como para los gastos asociados. La diferencia con el mundial anterior, considerado más accesible, fue marcada por los entrevistados.