Se analiza la ley de tierras y las limitaciones que existen actualmente para la tenencia de tierras rurales por parte de extranjeros. Se detalla que el límite máximo es del 15% a nivel nacional, provincial o municipal, y que dentro de ese porcentaje, una misma nacionalidad no puede superar el 30% (es decir, un 5% individual).
Se menciona que el proyecto de Sturzenegger eliminaba estas limitaciones, y que la última modificación delegaba en las provincias la potestad de establecer sus propios límites. También se incluyen adicionales sobre tierras fronterizas y espejos de agua dulce.
Se critica la motivación detrás de estas leyes, sugiriendo que buscan "negocios oscuros" y la "enajenación del territorio nacional". Se advierte sobre la actitud de los gobernadores y la posibilidad de que se aprueben leyes que favorezcan la extranjerización, a pesar de la resistencia mostrada anteriormente.