La sesión en el Senado para tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada fracasó por falta de votos, postergándose hasta el 6 de agosto.
La senadora Patricia Bullrich habría solicitado una pausa, conocida como "cooling break", en medio de la tensa discusión.
El proyecto, que busca flexibilizar la compra de tierras por parte de extranjeros, generó fuertes cruces entre la vicepresidenta Villarruel y la propia Bullrich.
Senadores de la oposición, como Recalde de la Unión por la Patria, celebraron la caída de la sesión, calificando la ley de "mala" y destacando la oposición de diversos sectores como la Iglesia y la CGT.