El manejo del vestuario y la preparación del equipo se basan en un liderazgo claro ejercido por el cuerpo técnico, encabezado por Scaloni.
La comunicación y la armonía grupal son pilares fundamentales, asegurando que todos los jugadores, incluso los que no participan activamente, se sientan parte del éxito.
La construcción de un equipo unido y con roles definidos es clave para mantener la motivación y el esfuerzo colectivo hacia un objetivo común.