Se elogia la conducción de Scaloni y la confianza depositada en sus decisiones, incluso en los cambios de jugadores como De Paul y Paredes, que resultaron exitosos. Se destaca la ausencia de protestas ante las sustituciones, evidenciando la unidad del equipo.
Se resalta la planificación y el estudio detrás de las decisiones de Scaloni, considerándolo un modelo a seguir ("el método Scaloni"). Se enfatiza la importancia de la conducción y la planificación en el éxito del equipo argentino.