El tránsito de petróleo crudo y condensado por el Estrecho de Ormuz ha caído un 62% (4,1 millones de barriles diarios) tras la reanudación de ataques en la zona, según informes de inteligencia de mercados. Las cargas despachadas desde la región retrocedieron un 47%.
Estos datos significativos impactan no solo en la región sino a nivel internacional, especialmente ante la posibilidad de un cierre del Mar Rojo. La situación económica se ve afectada por la incertidumbre y la escalada de violencia entre Irán y Estados Unidos.